Sintesis de la historia del reloj


Esta documentacion esta extraida de los cuadernos de relojeria de Grabiel Arzac Moya
Es indudable que los hombres primitivos se valían del sol para regu­lar el tiempo ya que era el único elemento natural, de que disponían. Las distintas posiciones del sol en el firmamento, durante el día, indu­jeron a los mismos a fraccionarlas para establecer, de esta, manera, una medida aproximada del tiempo.
Más tarde guiados por las variables proyecciones de sombra del sol y llevados por la necesidad de más exactas subdivisiones del tiempo, idearon el reloj de sol. Los más antiguos conocidos (éstos se remontan a muchos años antes de nuestra era) consistían en un palo clavado verticalmente en el suelo, cuya sombra se proyectaba sobre una escala longi­tudinal; pero como toda, obra del ingenio humano evoluciona sin cesar, pronto encontraron la forma de dar un caracter de mayor exactitud a este sistema, metamorfoseando el antiguo, hasta llegar a la clásica forma de la aguja (gnomon) y el cuadrante (esfera), elementos éstos, a los que se suele considerar precursores de los actuales.
En aquel tiempo, como hoy, el reloj se consideró como elemento de gran utilidad. Su divulgación fue tan extraordinaria, durante la Edad Media que, el reloj de sol se encontraba en las fachadas de numerosos edificios, mas a pesar de que estos relojes alcanzaron un gran perfeccionamiento, ya que se llegaron a tener en cuenta las variaciones de las estaciones, no cubrían, sin embargo, por completo la necesidad de medir el tiempo, pues su inutilidad era evidente de noche y con días nublados. De la preocupación de cubrir este vacío, nació el reloj de aceite, consistente en una mecha que al mantenerse encendida consumía el combustible alojado en un recipiente graduado y lo cual hacía bajar su nivel, midiendo así, sobre la escala, el tiempo transcurrido. También surgieron la clepsidra, o reloj de agua, basado en el artificio de recipientes a distintos niveles y que van trasvasando el agua de unos a otros ; el reloj de arena  que deja deslizar ésta, gra­no a grano, indicando de esta  forma la marcha del tiempo.

 

Con la invención de la rueda dentada se fueron incorporando al reloj nuevas y valiosas transformaciones, hasta que a principios del sigló XVI se le da a esta industria un vigoroso impulso con la creacion del primer reloj de bolsillo,
La aplicación del descubrimiento, hecho por Galileo, de la ley  péndulo, dio al reloj una nueva jerarquía. Consistieron los primeros relojes de este sistema, en un cable que se arrollaba a un eje longitudinal, de uno de cuyos extremos pendía una carga con cuyo peso, al desenrollarse el cable, daba la fuerza nece­saria para la marcha del reloj. Para evitar que esta fuerza se  desenrollara libremente, se aplico al reloj un sistema de enganche llamado escape, dispositivo que sujeta y libera periódicamente la fuerza y que a su vez es regulado, para obtener un movimiento uniforme, por el péndulo. Estos tres elementos fuerza propulsora, escape y péndulo, son la base fundamental de la relojería mo­derna y por lo tanto el punto de partida de todas las mejoras que se han in­troducido en el reloj, hasta llegar al grado de perfección de estos.

¿Qué es un reloj ?.- Es un aparato que se emplea para medir y seña­lar el tiempo. Así como en tiempos antiguos el sol era el unico reloj que existía, en nuestros tiempos, hay infinidad de clases de relojes, unos movidos por muelles, otros, por pesas o electricidad. Hoy se construyen relojes que señalan el tiempo aprovechando las diferencias de presión atmosférica y también las diferencias de temperatura.
Podemos también definir el reloj, diciendo que es un conjunto de pie­zas que tienden a dar regularidad a un movimiento, regularidad que apro­vechamos para señalar el tiempo.
Existen, pues muchas clases de relojes, que varían según el uso a que estén destinados. Su sistema también es variado y en este escrito, veremos todos ellos en sus distintas formas y sistemas, empezando por los. más sencillos, relojes grandes, movimiento solo, y terminando con los mas complicados y especiales.
En todo reloj se puede considerar:
El elemento propulsor, bien sean las pesas o muelles reales en algunos y la electricidad en otros. Otras piezas que constituyen el reloj son los engranajes, que transmiten la fuerza al escape. En este caso llamamos escape al conjunto de piezas que dan salida y regulan la fuerza del reloj, bien sea el conjunto escape y péndulo, en algunos, y el escape y volante en otros. Existe un sin fin de sistemas de escape de los que nos ocuparemos en  los siguientes capitulos.

Capitulo I

Estudio de reloj mas simple. (Movimiento solo)
Procurad, ver un reloj de torre, de los que no faltan en ninguna localidad, ya que, para nuestro cometido interesa, por ser éste el más senaillo. Observad su propulsión (ver fig. pag. 2) y demás piezas de que está compuesto el reloj.
Para mayor claridad, estudiaremos el reloj de la fig.1-1, dando a cada pieza el nombre técnico que le corresponde.
Vemos que todas las piezas del reloj descansan sobre unas paredes que en relojería se conocen con el nombre de platina. Salta a la vista la pesa (pesas, algunas veces, con un juego de poleas), esta pesa está suspendida de una cuerda o cable que se enrolla en el barrilete o carrete de la cuerda. Este barrilete está atravesado por un eje y gira loco sobre el pero este movimiento es cortado por el mecanismo del trinquete con su rueda dentada en forma inclinada en los dientes entra la uña del trinquete, reteniendo la fuerza que es la que mueve el mecanismo del reloj.



En uno de los extremos del barrilete hay una rueda dentada, llamada gran rueda que transmite el movimiento por medio de un piñón a la 2ª rueda, y esta, a su vez, a la rueda de centro. Viene luego, a conti­nuación, la 4ª rueda y rueda de escape; ésta se distingue fácilmente de las demás por su forma especial. Luego es­ta el ancora con sus correspondientes bocas de ancora que da impulso al péndulo con una pieza o brazo, al que llamamos horquilla o tenedor.
El juego de horas.- así se llama el conjunto de ruedas montadas sobre la rueda del centro y su misión es disminuir el movimiento de ésta en 12 veces dando lugarla diferencia de movimiento de las agujas o tra pieza que vemos en el reloj, es el pendulo que da las clási­cas oscilaciones. El punto de apoyo de este péndulo es la suspensión que en su parte media es de acero flexible. Hay relojes en los cuales esta suspensión es de cuerda de tripa y hasta de hilo y en los relojes de pared es­ta cambia según su marca y tipo. Hay suspensiones muy especiales: El reloj de aniversario(tiene un año de cuerda) la tiene muy larga y delgadita y trabaja por torsión, en cambio los corrientes, casi en general, por flexión. En los grabados de la portada, se puede ver las distintas formas y sistemas de suspensiones y el pén­dulo con sus tornillos, discos, varilla, suspension y enganche, el ancora y la rueda de escape. El áncora es accionada por la rueda de escapo (ver fig, ad­unia) imprimiéndole un movimiento decolumpio. Transmite este movimiento, a su ves, por medio de la horquilla al péndulo, dando lugar a las oscilaciones y con ello al clasico tic-tac del reloj.Esto es lo que, en ideas generales, es un reloj y su nomenclatura.

Reparacion de un reloj de torre.- Ante todo, lo mismo que en cualquier otro reloj, hay que empezar por buscar el motivo del defecto, cerciorándonos bien de ello antes de comenzar la reparación.
Antes de soltar ninguna pieza, procedemos a quitarle la fuerza propulso­ra al reloj, en este caso las pesas. Para efectuar este trabajo, metere­mos la manilla de dar cuerda en su cuadrado correspondiente, la sujetamos fuertemente, y en esta postura, levantaremos la uña de trinquete, que es la que retiene la fuerza y de esta manera quitaremos la fuerza al reloj hasta que la pesa quede descansada o completamente de­senrollada. Un arreglo muy corriente en estos relojes es debido al desgaste de los centros (lugar en que evolucionan los pivotes) si tienen mucha holgura hay que reponerlos y para este trabajo recurriremos a un tornero. Estos centros. generalmente,  son de latón y con el uso y por falta de engrase se alargan o ensanchan y por ello engranan de forma indebida (mal engranaje). Los engranajes y la formas de repararlos lo veremos más adelante, por ser los defectos más complicados que se estudian en relojería.
Otra cosa que so debe tener en cuenta para la buena marcha de estos relojes, es mirar el estado de las cuerdas o cables que sujetan las pesas si éstos están deteriorados es necesario reemplazarlos por otros.
También puede ocurrir que el aceite del reloj esté seco o endurecido en este caso hay que soltar el reloj.
Si observamos que el aceite que se desprende de los centros sale negro es síntoma de tener el pivote rayado, y al estar rayado, produce los efectos de una lima. En este cáso conviene pulimentar los pivotes, poniendo, para ello una lija arrollada sobre el pivote e imprimirle, con ayuda de una cuerda, movimiento a la lija, hasta conseguir que quede completamente pulido. Si el rayado es profundo conviene rectificar el pivote, asi como su centro correspondiente. El reloj de torre puede tener otros defectos al igual que los relojes pequeños y como éstos los veremos en capitlos sucesivas, no nos detendremos más con ellos.
Para limpiar el reloj, se hace valiéndose de una brocha, oon petróleo o gasolina y si es ésta última, mezclándola con aceite. Si las piezas están roñosas se repasan con lija y una rasqueta de mecánico. Una vez limpio el reloj se le dá aceite, que para estos relojes es especial. La parte de latón se puede limpiar con una solución de acido oxálico y agua al 1% después de dar esta solución es indispensable dar con otra de blanco de españa y alcohol, en la misma proporción que la anterior, ayudados de trapo y un cepillo. Si después de limpiar el reloj, lo pintáis un poco  cobrará mucho mejor aspecto, efecto éste que se debe tener muy en cuenta en trabajos con fines económicos.

 

2009 ParamaƱana